Mis raíces castellanas (y el trauma que supuso en mi tierna infancia el cuadro de Antonio Gisbert en mi libro de historia) hacen que se encienda en mí la llama comunera, alentada por la música del Nuevo Mester de Juglaría (a cuyo líder tengo el honor de conocer personalmente – ¡un día me llevó al Kinépolis!).
A lo que íbamos: en su disco “Los Comuneros”, ponían música al poema de Luis López Álvarez, de igual título. Posteriores ediciones de este trabajo son la versión en directo del Nuevo Mester (25 años después…) y la curiosa mezcla de heavy y folk del grupo segoviano Lujuria.
¡Cualquier estilo es bueno para aprender historia!

Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el Patíbulo (1860) Antonio Gisbert