14 de abril de 2008

REM vuelven acelerados

REM acaba de publicar su nuevo disco “Accelerate”, que haciendo honor a su nombre es un disco rápido, potente, directo. Por ejemplo, los 3 primeros temas (impresionantes) terminan y empiezan sin solución de continuidad (buag, menuda frase tan trecetiana que me ha quedao), sin dar un respiro. Y cuando termina el disco la sensación es de que deben quedan más canciones, de que se ha acabado demasiado pronto. Vamos, que es un disco concentrado – como el suavizante – que quizá hay que tomar en pequeñas dosis para apreciar más el contenido (las melodías aceleradas y las letras comprometidas, como nos tienen acostumbrados últimamente, con temas políticos y sociales).

Personalmente me gustan: las 3 primeras, que son como una pero distintas (especialmente el single “Supernatural, superserious”) y la balada “Until the day is done”, quizá por eso que saben hacer algunas personas (me viene a la cabeza el episodio III de Starwars, jugando con los recuerdos de aquellos a los que nos gustaron las 3 primeras –vaya, siempre me gustan las 3 primeras-) que son capaces de hacerte volver al pasado, a base de sonidos que te recuerdan otros tiempos, casi como si al sonar esa canción tus neuronas devolvieran la información de que en realidad la que está sonando es “Nightswiming”. Solo que esta vez el romanticismo ha dado paso a temas como el sufrimiento de la guerra y los abusos del poder.

En fin, una vez más REM vuelven a conseguir con su nuevo disco lo que ya hicieron con todos los anteriores: cambiar sin dejar de ser ellos mismos. Quizá por eso nunca me cansaré de escucharlos.

2 comentarios:

Paco dijo...

Hola Marta:

¡ Y el Pullitzer de blogs va para ... Tikoutimousikis ;)!. Realmente me ha gustado. Se nota que estas versada en la musica griega. Y expresas tus sensaciones con viveza. Te deseo un largo y provechoso camino camino con este espacio tuyo y de tus lectores.

¡Un abrazo!

Paco

magisma52 dijo...

Hola Paco:

muchísimas gracias por tu comentario. Espero verte por aquí a menudo!

Besos,

Marta