15 de abril de 2008

Me he vuelto a enamorar

Una vez más, del mismo hombre: Giannis Megalakakis. Yo intentando olvidarle y él bailando así:



¡Quién viviera en Atenas para poder asistir a sus clases!

5 comentarios:

brujita dijo...

Hola! Soy griega pero ahora vivo en España, en Aragon. Descubrí tu blog el otro dia y me encanta tu verdadero amor por Grecia! Al principio pensaba que tu también eras griega. Yo nací en Atenas y viví allí hasta el año pasado pero no conozco a Megalakakis. Es un buen bailarin, enhorabuena por tu buen gusto! Saludos, Jana

magisma52 dijo...

Hola Jana:
Encantada de encontrarte por aquí! Sí, la verdad es que sin tener ningún contacto con Grecia (parientes, novio, etc) siento una gran aficción por su música y su cultura. Estudié griego en la Escuela de Idiomas de Madrid, precisamente para poder entender la letra de las canciones que tanto me gustan. En cuanto a los hermanos Megalakakis, les descubrí buscando videos de bailes cretenses... y me enamoré!
Un amigo me trajo un doble DVD con una actuación suya (Otan akouo Kriti) y es impresionante.
Bienvenida al blog y gracias por tu comentario.
Filakia,
Marta

magisma52 dijo...

Si os gustan los videos del grupo de baile de los Megalakakis, visitad su página web:
http://www.megalakakis.gr
Se puede ver en griego y en inglés, y bajar vídeos y música de sus actuaciones.

ulises dijo...

Hola encantado mi nombre es odysseas Astirakakis y soy alumno de los megalakakis,soy de argentina y mi padre de kreta donde tengo toda la sangre que me tira para mi cultura,yo enseño en argentina y gracias a los megalakais soy lo que soy .bueno encantado de encontrar una persona que ama tanto a los megalakakis como yo,saludos

magisma52 dijo...

Geia sou, Odysseas:
Bienvenido al blog y muchas gracias por tu comentario. Me da mucha envidia que hayas conocido a los Megalakakis en persona (¡es mi sueño!). Yo estoy ahora aprendiendo bailes griegos y precisamente hoy es mi primera actuación en público, con traje tradicional y todo! En fin, seguiré admirándoles desde la distancia...
Φιλάκια,
Marta