La revísta científica Nature le dedica su portada, con el lema "Todos somos Darwin", o mejor dicho, todos somos lo que él dijo que éramos.

A continuación os pongo el enlace a una breve reseña de su vida y obra, que se centra especialmente en su particular disputa (cientifica y personal) con la religión:
"Darwin vivió la contraposición entre religión y ciencia en su propia vida"
Y por último, una anécdota muy conocida, pero que refleja perfectamente la antipatía que despertó su obra: los propietarios de la marca Anís del Mono no dudaron ni un segundo en aprovechar la polémica y cambiar el logo de su producto por una caricatura del propio Darwin, que se mantiene hasta nuestros días.

1 comentario:
A mi lo que mas me admira de Darwin, aparte de sus tehorias y descubrimientos, es la valentia que habia que tener para decir unas cosas asi en esas epocas.
Un saludete
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